iNSiDE

We all begin out with good intent, when love is raw and young, we believe that we can change ourselves, the past can be undone, but we carry on our back the burdens time always reveals, in the lonely light of morning, in the wound that would not heal, it's the bitter taste of loosing everything , i've held so dear... FEAR!

presentes.-

30 ene 2017

Carta para un idiota

Hola, cómo estás? Espero que bien… aunque siendo sincera, en realidad no espero que lo estés. Con esto no quiero decir que espero que estés mal, pero luego de tratar de entender tu juego, y luego de entender que realmente solo estabas jugando, no me queda más que entender que una persona que “está bien” no puede actuar de esa manera. Tengo un gran nudo en mi garganta y no sé ni siquiera porqué te estoy escribiendo. Bueno, sencillamente hay algunas cosas que necesito decirte, pero mi maldita bondad, sencillez, y genuinidad, me impiden expresarme cuando estoy frente a ti. No quiero que te sientas más importante de lo que eres, porque en realidad, no eres nada de lo que yo creía.
Quiero ser valiente y poder decirte qué pasa. Y la mejor manera de decirtelo es repitiendote tus mismas palabras… dime qué opinas luego de leer esto:
“Eres la última persona en el mundo a la que quiero herir…” Espera, dime algo, pensabas en eso mientras seguías adelante con tu juego de seducción, solo para tratar de impresionarme y creer que tú eras alguien que finalmente no era.? Pues bien, déjame decirte algo, sí te resultó. Como una estúpida ingenua te creí. Creí todas tus miradas, esas tres miradas que un día definí. Creí que sentías orgullo por mi, creí que querías comerme a besos cuando me mirabas. Creí que tus caricias acompañadas de tus palabras diciéndome lo suave que es mi piel, eran reales. Creí en sonrisa… creí que eras feliz conmigo y que disfrutabas de mi sarcasmo, de mi dulzura, de mi aventura forma de vivir la vida, buscando siempre hacer planes. Creí que cuando me decías que eras afortunado, realmente lo sentías… Creí algún día iríamos a hacer ski o snowboard juntos. Creí que era tu ángel caído del cielo… Creí que tú eras mi estrella fugaz. Creí en ti.
Recuerdas esa vez que dijiste que no sabías qué habría pasado si hubieras decidido no llegar a nuestra primera cita porque no logramos encontrarnos en una hora? Recuerdas que dijiste que no te arrepentías de haber decidido quedarte?  Recuerdas que dijiste que eras el hombre más afortunado por haberme encontrado?
Quiero que sepas que creí en tí... Creí como una tonta cuando me dijiste que tú me habías encontrado y que eras el más afortunado por haber encontrado alguien como yo. Creí como una tonta cuando esa vez que ibamos en mi auto a ver el atardecer en Stinson Beach, cruzando los bosques en Bolinas, mientras escuchabamos pearl jam, me miraste atentamente mientras yo conducía cantando, y me dijiste que pensabas que las mujeres como yo no existían. Te creí. Creí tus besos. Creí tus abrazos. Creí tus mensajes. Creí tus risas. Creí tus sueños. Creí que disfrutabas de mi personalidad, de mis conversaciones, de mis sueños, de mis planes, de mis pensamientos, de mis temores, de mis anécdotas, de mis fantasías, incluso de mis sueños sexuales. Te creí.
Quiero simplemente que entiendas que tienes un océano de mujeres a las que les puedes decir que tienen lindo trasero, que huelen bien, que te gusta su cabello y sus ojos. Tienes un mar, un océano de mujeres para impresionarlas con tus palabras estúpidas, simplemente porque sientes que son difíciles de alcanzar y en realidad no eres capaz de ser tal cual eres por miedo a que ella no se impresione por ti. Tienes muchas mujeres para ser falso, no porque ellas sean malas mujeres, sino porque simplemente ellas buscan algo diferente a lo que buscamos nosotras. No las juzgo, solo las separo. Ellas, disfrutaran de una noche salvaje de sexo contigo, de una atrevida aventura, de algún improvisado viaje. Serán quizá mucho más divertidas que yo, mucho, mucho, mucho, más sensuales y atractivas que yo. Serán mucho más deliciosas para mirar que yo. Y está bien. Pero si las tienes a ellas, para qué tienes que ir en busca de las que no somos así? Por qué tienes que ir en busca de las que estamos evitando eso? no porque sea malo, sino porque simplemente no es nuestro estilo. Por qué? Simplemente recuerda que debes buscar a la chica que nunca te pregunte cual es el sueño de tu vida, o si prefieres los perros o los gatos, el vino o la cerveza, la nieve o la lluvia. Busca a la chica que no se interese en tus gustos. Busca a la chica con la que no pasarás una noche bajo la luna besándote mientras tú aseguras que tienes miedo, mientras ella solo te recuerda  con sus besos que el miedo solo es pasajero y que es la peor cárcel en la que se puede vivir. Busca una chica con la que no habrán sarcasmos, una que no disfrute tu gusto musical, una que no se ría de tus chistes aburridos. Por favor, no busques a una chica que te pida otro beso, una que se detenga en cada color que hay en tu mirada, una que examine cada una de tus palabras al hablar, una que se paraliza cuando siente tu aroma, una que admira y respeta las metas que has logrado, una que ve en ti no solo una cama para una noche, sino una que te ve para más de una noche. Busca a una chica que no disfrute de tu timidez, una que no entienda lo importante que es para ti hacer feliz a las personas a tu alrededor. No busques a una chica con la que tu timidez se reduzca a sonrisas, besos y caricias...

Solo recuerda, A mujeres como yo, no necesitas llenarlas de flores, ni de chocolates, ni de salidas románticas, ni mucho menos llenarlas de elogios y palabrerías baratas que hablen de lo maravillosa y perfectas que son, no. A mujeres como yo, solo las impresiona una sola cosa: que tú sea real. Algo que simplemente tú no fuiste.

20 jun 2016

No soy esa chica

Quisiera tenerte frente a mi y que tu penetrante mirada se congele en la mía al decir estas palabras: Conmigo no.
Y bueno, ayer te tuve frente a mi, luego de una prolongada ausencia, en donde por la intención de saber de ti termine siendo la culpable de un mal entendido. Te tuve frente a mi luego de un baile eterno entre mis pensamientos y mis emociones que juntas, desencadenaron los más ilógicos razonamientos. Unas conclusiones cinematográficas que solo intentaban justificar tu ausencia, que yo, hasta hoy no logro entender. Aun recuerdo cuando te conocí. Apareciste como un rayo de sol en medio del amanecer, iluminando todo alrededor y aniquilando toda sombra existente. Aun recuerdo cuan nublado fue mi día hasta que te conocí. Hasta que tu arrogante caminar y tu fría mirada chocaron conmigo, con la ingenua chica que no va de hombre en hombre cada noche, la chica que se ríe de las cosas sencillas de la vida, la chica que no necesita emborracharse hasta olvidarse hasta de su nombre, la chica que aun confía y cree en el amor, la chica que puede tener la iniciativa, la chica que piensa y razona por sí misma, la chica con la que puedes tener una conversación normal, con la que encuentras tema, la chica con la que puedes encontrar diversión más allá del sexo. La chica con la que no debías meterte.
Y quisiera tenerte frente a mi para recordarte que tienes una fila enorme de chicas con las que pasar una noche de pasión y diversión (y que esta bien por cierto, no las critico ni las juzgo, es solo que simplemente yo no soy así). Chicas con las que con una conversación de 10 minutos serán suficientes para que la lleves a la cama. Quisiera tenerte frente a mi para recordarte que hay dos tipos de chicas en el mundo: las que van a la cama apenas te conocen y las que NO. Aquí no hay términos medio, no hay confusiones y mucho menos un gran enigma que resolver. Es más simple de lo que crees. Y si tan solo pudieras entender que en esa gran fila de mujeres no estoy yo,  de seguro todo seria diferente.
Quiero simplemente que entiendas que no juzgo tu forma de vivir ni de divertirte, ni tampoco la de las otras chicas, pero así como tu y ellas tienen la opción de disfrutar sus noches de esa forma, también hay las que tienen la libertad de  decidir cómo divertirse. Y si uso una falda corta, o si voy a un bar y tomo un par de copas  y grito como loca cuando juego billar, no significa necesariamente que te esté diciendo: Si llevame a la cama! Simplemente entiende que para una noche no estoy dispuesta, que no soy el tipo de chica que va a ir simplemente contigo a la cama después de un par de cervezas o un par de mensajes de textos. Tampoco soy la chica desafío. Aquella a la que te cuesta llevarla a la cama, la que finalmente se convierte en un “desafío” que comentas con tus amigos, desafío que es el resultado de tu insignificante y mediocre ego. Porque mientras más difícil es la chica, es más mayor el trabajo, por ende serás más hombre si la consigues.  Pues bien, sin juzgar tus intenciones -que en definitiva son tan válidas como las mías- solo quiero recordarte que para tu trabajo de auto-estima no busques chicas como yo.
Busca a las que nunca te preguntaran cual es el sueño de tu vida, o si prefieres los perros o los gatos, la que se interese en tus gustos,  o con la que no pasaras una noche bajo la luna hablando de historia, de películas, de miedos y superaciones, con la que no estarás en un auto por horas solo disfrutando de una buena conversación, con la que no entiende ni se reirá de tu sarcasmo, con la que si se preocupara de tu ausencia por más de una semana, simplemente porque sabe que tienes un trabajo peligroso y no saber de ti por más de siete días la hará pensar que quizá algo sucedió, no porque sea controladora sino porque le preocupas y quiere lo mejor para ti. Busca a esa chica, la que no disfrute de tu gusto musical, la que no se ría de las películas que has visto.
Busca a esa chica, porque de ellas hay muchas, pero por favor, no busques mas chicas como yo, no busques una que te pida otro beso, una que se detenga en cada color que hay en tu mirada, una que examine cada una de las palabras que usas al hablar, una que se paraliza cuando siente tu aroma, una que admira y respeta las metas que has logrado, una que ve en ti no solo una cama para una noche, sino una que te ve para más de una noche. Una que disfrute tu timidez, una que entienda tu odio por las personas, una con la que tu timidez se reduzca a sonrisas, besos y caricias. A una chica como ella, no la busques para una noche, no estamos disponibles, no pierdas el tiempo ni las energías, porque cuando te encuentres con una de ellas, no hallarás sabanas nocturnas. Así que no pierdas el tiempo, solo recuerda que no soy ese tipo de chica y así, te aseguro, que te ahorraras tiempo y dinero, y esto no solo me beneficiara a mi, también a ti.

*pd. Estoy escribiendo desde un computador norteamericano, sin tilde y sin una letra. Me ha sido difícil encontrar una forma de tildar ciertas palabras, espero me entiendan, pero necesitaba publicar esta entrada cuanto antes. Gracias :)

30 sept 2015

Para ti



Hola,
          No tengo ni una idea, ni un pensamiento, ni siquiera una mentira o algún drama exagerado para usar como excusa barata para poder acercarme a ti. Porque vale, qué va, no me interesa ni huevo hablarte… Pero las palabras –aún las más estúpidas- son la excusa perfecta para estar frente a ti, y observar como de a poco tu sonrisa se va dibujando en tu rostro, y que al compás de tu mirada, ni la física ni la matemática pueden impedir que ambas fuerzas de atracción sumen proporcionalmente tus reacciones fisiológicas a la distancia que recorren mis palabras hacia tus oídos, para que finalmente, la ecuación sea la distancia de los cuerpos es proporcional al deseo que se tienen el uno del otro. Y mira qué bien lo has hecho, si hasta lograste que terminara hablando de matemáticas, aun cuando las detesto, y de una manera bien feliz por lo demás. Y mientras las ciencias hacen su trabajo, yo te sigo observando, para que te quedes en mi memoria, para que te quedes en los espacios vacíos de mi mente, aquellos que me hacen suspirar a media noche bajo un cielo estrellado. Aquellos que he descubierto que existen gracias a tus sonrisas, y a tus instantes de observación-análisis que haces cuando te detienes a mirarme. Gracias a tus escapadas de ironías y sarcasmos a tono de “broma”, que me hacen mover la cabeza de un lado al otro tratando de entender cómo es que logras hacer que funcionen tan bien en mí. Gracias a tus constantes sacrificios de TIEMPO para escuchar mis delirantes y extremos dramas, que a veces solo existen en mi mente y no necesariamente en la realidad. Gracias a tu semántica bien utilizada, la que palabra por palabra me dice que nada ha sido escogido al azar, ni menos las has querido decir como resultado inoportuno del juego hormonal que contextualiza encuentros casuales, y es que es esa misma semántica la que eriza mi piel por completo, atrapando mi mirada en el centro de tus ojos. Solo gracias a todos estos retratos fotográficos de momentos hilarantes, es que reconozco que hay más de mí por conocer que no conocía hasta antes de ti.
En fin, cautiva. Esa es mi palabra en estos momentos, cautiva.  Y aunque aún no puedo identificar dónde es que queda mi voluntad en todo este juego conceptual, por ahora puedo reconocer que una pequeña parte de mí, es esclava por voluntad a tu –estúpida y sensual- sonrisa.
Y es que quisiera decirte que esa simbiosis que se provoca cuando tú y yo estamos juntos, es simple e insuperablemente excitante. Y bueno, con todo esto, no quiero que sientas que mis palabras son una patética –pero bonita- forma de decirte que me gustas, porque claro, aunque suene aún más exagerado, aún no puedo descifrar eso. Porque tampoco quiero decirte cómo es que mis latidos cambian cuando tu piel rosa la mía. O tampoco quiero que sepas que al mirarte una inefable lluvia de ideas colapsan mi sistema nervioso, para resultar en un solo concepto: felicidad. Tampoco quiero que sepas que quiero detenerme en tus ataques depresivos que llegan por lo menos una vez al mes, esos que te tiran a la cama cuando solo quieres dormir, y que dibujan en tu rostro más arrugas que abuelo de 100 años. Aquellos mismos ataques que nos hacen mover la lengua en conversas largas y deliciosas, sobre la vida, la felicidad, los sueños, el pasado, la historia, o simplemente nuestras vidas. Aquellos mismos ataques que agradezco, porque ellos me han mostrado lo maravillo que eres y lo insuperablemente brillante que puedes llegar a ser cuando te lo propones. Esos mismos ataques que nos han permitido mostrarnos tal cual somos, y que aun así, no han marcado distancia entre nosotros, al contrario, la acorta. Distancia que a veces ha sido física, y que ha desaparecido fugazmente cuando tus brazos me toman por completo, para quedarnos suspendidos en el tiempo-espacio de los cálidos respiros. Ataques que finalmente solo buscan caricias y abrazos, porque no creo –y no quiero- estar dispuesta a limitarme cuando te abrace, porque la próxima vez que me abraces quiero seguir sintiendo que soy tuya, pero que ambos seguimos siendo los mismos. Insisto que no quiero decirte nada con lo que puedas mal interpretarme. Porque esta vez no soy un saco de emociones irracionales y pasionales, una quinceañera con mariposas en la barriga que se paraliza cuando escucha tu voz. No, esa no soy yo. Esta vez el vaso se ha llenado de experiencias suficientes para entender que no se trata de quien mueve tu piso, sino de quién se detiene contigo sobre el mismo piso inmóvil de experiencia, fuerza, pasión e inteligencia. Recuerda, esa no soy yo. Tampoco soy esa que siente que su vida tiene sentido ahora que lo encuentras a él, sino más bien, que tu vida siga en el mismo sentido que antes de que lo conocieras, porque entiendes que dos son mejor que uno. Porque ahora sabes que las personas son falibles, incluso tú misma, y que por ello necesitas estar bien contigo misma para poder estar bien para otro. Entiendes que tampoco se trata de estar completa ahora que ha llegado él, porque sabes, por experiencia, que la plenitud se alcanza cuando das y no cuando recibes, porque luego de todas las veces que has estado sola, has entendido que han sido suficientes para enseñarte que no hay nada mejor que estar completo de ti mismo, y que eso, a la larga, resulta en dos vidas completas que caminan y trabajan paralelamente, respetando sus diferencias para valorarlas y aprender de ellas. Por esto, no quiero decirte todas esas brillantes y románticas palabras que son verdaderas lisonjas fugaces, que duran un suspiro. Quiero simplemente decirte que quiero ser feliz contigo, y que tú lo seas conmigo.

11 nov 2014

EL DOLOR DE LO COTIDIANO




“Aún lo amo”. Pensaba mientras seguía el habitual camino a casa. Desde donde venga y hacia donde vaya, el camino es siempre el mismo. Ese gatito sobre aquel auto, ese perrito negro que camina como bailando sobre una pista de baile, las sonrisas de los vecinos, las callecitas limpias, las nubes algodonadas y todo el aire fresco que abraza delicadamente…
(Suspiro...) Hasta que llego a ese bendito punto impregnado de ti y de mi, de nosotros, ese mismo espacio en donde chocan velozmente mis pensamientos y mis recuerdos, ese lugar que irremediablemente  estrella todo dejando a más de un herido. En ese punto, todo cambia, absolutamente todo, el aire es más tibio, mis pasos son más lentos, el sol brilla de forma escandalosa, y la eternidad hace una pausa, una pausa de color y dolor. Allí, paso a paso retrato uno por uno los momentos, en ese pequeño instante incluso soy cual reproductor de películas, capaz de retroceder y adelantar la cinta e incluso de poner pausa. Ese acto irreversible eterno se desata cada vez que cruzo esa esquinita frente a mi casa. Inconscientemente mis pasos siguen ese baile, y una sonrisa se dibuja en mi rostro, al compás del corazón mis pensamientos comienzan a buscar esos mismos ojos, esos mismos labios, esos mismos aromas, esos mismos malditos momentos que día tras día me acompañaban camino a casa. Las manos sudadas, los latidos a mil por hora, el sonido de la respiración y los ojos detenidos en la infinidad del horizonte frente a mí me paralizan. Y con la piel erizada miro mis pies, estoy detenida, sin moverme, sin respirar, y alzando la vista hacia el cielo, miro a mi alrededor y me doy cuenta que estoy sola, que esos pensamientos no buscaban recuerdos ni momentos, no buscaban sonrisas ni besos, ni siquiera me buscaban a mí, simplemente lo buscaban a él. Y tu mente reafirma eso que no has podido asumir en años, eso que tu corazón busca pero que tú ocultas con mil momentos y aventuras nuevas, eso que tapas con actividades deportivas y sociales, eso que evitas cada vez que escuchas esa canción, eso que simplemente sabes que existe pero no quieres ni detenerte a pensar en ello, porque al final, tú y yo sabemos que solo existe uno, y que por más que pase el tiempo, y que por más que vivas grandes y maravillosos momentos de amor y locura delirante, sabes que sólo existe uno, solo existe él, “the only one”, que pueden venir a despertarte mil sonrisas, pero ninguna tan brillante como la de él, pues sabes que solo ante una sonrisa tus palabras se vuelven silencio, y tus ojos permanecen quietos e inmóviles, y eres capaz de pensar antes de hablar, de sonreír y reír… Pero finalmente se vuelve parte de ti

26 dic 2012

reCuento.-


Qué difícil es vivir.
¿Por qué es necesario sentir?
¿Por qué es necesario pensar?
¿No se puede solamente vivir?

Hoy es un día de esos normales, en los que el aire ni se siente, en los que incluso el sol te molesta en los ojos, pero lo disfrutas, en los que el silencio lo puedes escuchar a gritos con desesperación en tu mente, tu corazón y a tu alrededor.
¿Qué es lo que realmente importa? En ese momento en el que un rayo de sol rompe el cristalino mar mientras dos almas corren por la orilla de la playa entre sonrisas y abrazos, ¿qué es lo que realmente importa?...
Los pájaros siguen su curso, un viaje que creo nunca nadie ha entendido. Las olas, una tras otras, siguen también un ritmo, el sol, a su vez, sigue brillando... A mi alrededor muchos, pero a fin de cuentas, nadie.
Y estás en medio del silencio, de la brisa del mar, bajo el vestido blanco con una gasa por la cintura, estás... Sobre el cielo y bajo el cielo, buscando explicar todo lo que sucede, con un veneno que aseguras tranquiliza, envenenando tu corazón con tu razón... y aquí estás nuevamente.

Es tan fácil perder, tan fácil, peor tan difícil encontrar.
Incluso, hay situaciones en las que encontrar resulta más fácil cuando dejas de buscar. Lo complejo está en que no sabes si cuando ya encontraste fue el momento indicado, o puede que ya no te sirva, o que ya esté malo, y finalmente lo desechas... O qué va, simplemente puedes encontrar algo sin buscar ni pretender encontrar...
Alguien el día de ayer me dijo: "Te encontré", le pregunté: "¿Me buscabas?"...
Y continuo preguntándome: "¿Me buscabas?"

y...
Perder el equilibrio por amor, es parte del equilibrio de tu vida
y...
Es en ese preciso instante, en el que te das cuenta que las cosas solo suceden una vez
y...
Si amas, AMA, si extrañas, extraña pero al máximo, solo de esa forma lograrás vaciarte
Perdónate a ti mismo.

28 jun 2012

Walk Away .-





Estoy cada vez más asombrada de tanta tontera que a la gente se le ocurre. Tan exageradas , tan idiotas con el resto, tan acomplejadas, pero lo peor, tan inseguras!...
...Sí, todos hemos partido con buenas intenciones, todos hemos vibrado cuando esa mariposita  bailaba por tu guatita inexplicablemente, o tan solo cuando tu mirada se perdía placenteramente al verlo a él... sí, todos, sin excepción hemos caído en esa basofia -mal llamada amor- y por no saber qué es qué, hemos confundido, embarrado, ensuciado todo, incluso en el peor de los casos hemos hasta perdido mucho, a otros, de otros y hasta de nosotros... por eso brindo por todo aquello inexplicable, estúpido, irracional y sin sentido...  Aquellas miradas que no solo se conforman por encontrarse, sino que además se buscan, se necesitan, y por qué? no lo se. Por todas aquellas risas interminables, eternas, que repletan los espacios urbanos y el estrés de la gente capitalista, risas que paralizaban tu mundo y te hacían olvidarsh hasta el más mínimo dolor, risas que dibujaban suspiros y sonrisas en tu cara, que simplemente fluían, por qué? no lo sé. Por todo aquello estúpido, sin sentido e irracional que hiciste cruzando la calle, caminando por la vereda, sentada en una micro, en una plaza, en algún lugar repleto de gente, o para los más amorochitos, lugares "casi vacíos", cosas que sólo tú y nadie más puede disfrutar, una golpiza "inesperada" en un semáforo, una caída esquizofrénica, un grito entre la gente, informalidad entre tanta formalidad -como burla? jajaja sí- cosas que simplemente... (susipiro) pasaron, por qué? no lo sé. Y cómo no mencionar aquellas "cosas ñoñas" que si bien, no tienen ninguna base "amorosa", y que además no eran necesariamente el reflejo del amorsh que "debía haber existido", ni menos significaba que "había onda" pasaron po... Aquellos silencios en medio de un viaje en micro envueltos por la mirada del otro, y ese escalofriante brishito que volaba desde ambas miradas, ese mágico momento en el que tú y él estaban solos en el mundo, o en el peor de los casos, ese momento en el que sentías que el tiempo se detenía... Aquellos karaokes callijeros, cantando no sé qué lesera, pero cantando, a veces, terminaban simplemente gritando la última frase de la canción, porque uno de los dos pasteles no recordaba la letra, o, terminaban cantando afinaditos y pa má remate, con un suspirito... y ooooootra vez ese silencio, que los envolvía, en el que se notaba que tú querías ser de él, y él de ti... Aquellas discusiones profundas y racionales repletas de argumentos, en las que ninguno tranzaba, sino que solamente se dedicaban a llenar y llenar de datos y preguntas, para qué? jajajaja para nada, solo para alargar la conversación, porque sabías que con eso lograbas aunque sea tenerlo un segundo más en tu mirada, y eso, no tenía precio, podías decir lo más absurdo del mundo, pero si te servía como argumento, bienvenido sea, y vamos por el intercambio de ideas, y dale que dale, pero al final, ambos terminaban entre sonrisas, ojo, esta vez eran sonrisas no risas... Aquellos momentos en los que solo existían tú, él y una guitarra, abrazados por una música que pedía a gritos salir del alma, de la mente y del corazón... Aquellas lágrimas derramadas, pero ojo, derramadas sobre sus hombros -que cosa más rica y placentera loco!- que en realidad más que lágrimas pudieron haber sido un maaaaar de lágrimas jajajaja... Aquellas largas noches chateando por facebook, sobre la vida, sobre política, lo real, lo no real, la paz mundial, y un sin fin de leseras que servían como la mejor excusa para no dejar ir al otro... Aquellas palabras mal planteadas. Y aquí me detengo, con un gran STOP. Quién no ha tenido un momento así? por Dios! aquellas palabras mal planteadas, aquellas palabras mal expresadas, en un tono exagerado, de una forma no adecuada, pero me refiero a esos tontos momentos en los que respondiste como no debías, a aquellos en los que debiste haber sido normal y te dio la lesera y le respondiste fría y cortante -típico de mina- o le quisiste "tirar como talla" el nombre de una de sus amigas y se mal interpretó como "celos", o quisiste jugar a la científica y te dio por experimentar para probar sus reacciones y finalmente la situación -las palabras en muchos casos- se te fue de las manos, terminando los dos amurrados -y comprendiste que el elástico sí se puede cortar...-, o te las diste de no se qué cosa y en vez de atacar sus defectos terminaste atacándolo a él, o en realidad querías -y debías- decir te quiero en vez de decir adiós... o ese momento en el que en vez de haberte devuelto a abrazarlo por segunda vez, debiste simplemente haberle plantado un besote en su boca... Aquellos momentos en los que estabas solo, y de la nada al mirar el cielo, sonreías, y jurabas que la otra persona también pensaba en ti... aquellas burlas interminables del uno al otro, algo así como un bulling amorosho, tierno y ñoño, que terminaba con un exquisito abrachito, o en otros casos una cabecita en el hombro del otro... Aquellos momentos congelados por una cámara, de él, de ti, de ambos... momentos encerrados en una imagen que resultó detener el tiempo, el tiempo que no te explica nada, pero que puede hablar de todo... Aquellos juegos de palabras para hacer una frase, aquellos chistes fomes, aquellas competencias absurdas como correr y quien llega primero, o subir una escalera requete larga y ver también quién llega primero, aquellas laaaaaaaargas caminatas en silencio, respirando el aire de la ciudad, o hablando de cosas, simplemente cosas... aquellas preguntas o afirmaciones tontas, pero tontas, que no mencionaré por supuesto para no quedar en ridículo, pero que finalmente terminaban siendo tontas... Aquellas confusiones, aquellas largas noches de insomnio pensando y pensando qué hacer, qué no hacer, qué decir y qué no decir, aquellas decisiones drásticas, impetuosas, apasionadas, pero decisiones al fin y al cabo... Y por qué sucedió todo esto? No sé. Son cosas inexplicables de las que no hay por qué avergonzarse o tener miedo, pues son, simplemente son, existe y no se pueden evitar, y aunque sean inexplicables, o tontas, o irracionales, te permiten vivir, sentir, disfrutar la vida en su máxima expresión, pues cada matiz de la vida es necesario para deleitarse en toda aquella gama de colores que te presenta... y sin ir más allá, termina siendo más racional y claro para ti, más que para cualquiera...








Capturando imágenes, detengo una hoja, la ciudad se detiene,


excepto el ávido perfume de tu piel .-